Siempre hay un antes y un después. Un antes y un después de una palabra. Un antes y un después de una despedida. Un antes y un después buscar. Un antes y un después de encontrar.
Y a veces, o siempre, hay un entre entre el antes y el después. Y en ese entre, se pueden ver pedacitos. Se pueden ver recortes. Esquinas. Entradas. Caminos. Sombras y luces. Soles cenitales. Gentes y nadies. Pedazos de historia y de historias. Metonimias. Representaciones.
Partes de un todo que no está.
Para que lo reconstruyas, lo imagines. Para recordarlo. Para reconstruirlo. Lugares comunes y no tanto. Realidades hechas de la misma materia y aun con distinta alma.